cartas de ánimo

¿en qué consiste?

 

Queremos involucrar a toda la ciudadanía posible en hacer llegar mensajes de ánimo, de agradecimiento o de refuerzo a las personas que están en la primera línea de esta crisis sanitaria: personas enfermas, personal sanitario y otros profesionales que están trabajando en distintos espacios para que, juntos, superemos este desafío.

Los mensajes pueden ser en forma de carta escrita, o de dibujos (a color o en blanco y negro, como prefiráis).

Son mensajes que no van dirigidos a una persona en particular, sino a todas

 

¿por qué es importante?

 

Esta crisis nos va a poner a muchas personas al límite de las fuerzas físicas y emocionales. Aunque salgamos a aplaudir, aunque queramos mostrar nuestra disposición a ayudar, hay veces que hay que contarlo. Y, en el fondo, cualquiera sabemos que un buen mensaje de ánimo de verdad funciona y te hace sonreír. Especialmente si estás rodeado de una situación difícil.

 

algunos consejos o sugerencias

 

 

  1. Nos interesa mucho que haya mensajes de todo tipo y hacia todos los públicos, no creas que con enviar uno solo has cubierto la necesidad de sentirnos apoyados que toda la sociedad tenemos.
  2. Es más fácil gestionar esta iniciativa si hay un flujo constante, sin una marabunta de mensajes al principio y un gran vacío después. Procura dosificar tus ganas de ayudar, y hacernos llegar mensajes poco a poco, sin prisa, pero sin pausa.
  3. No es necesario que firmes tus mensajes, pero si lo haces, procura no dar demasiada información personal, porque es posible que llegue a más de una persona, y puedes ayudar sin arriesgar tu privacidad.

 

¿a quiénes queremos hacer llegar los mensajes?

  1. A personas enfermas, aisladas por el COVID-19 en centros hospitalarios o residencias de mayores. A veces, vuestros mensajes van a ser casi la única compañía que tengan en todo un día.
  2. A personas sanas pero que viven donde ahora no es fácil moverse ni recibir visitas o llamadas: personas mayores en residencias, personas con discapacidad en centros especializados, etc.
  3. A profesionales sanitarios, que están echando toda su energía en curar a las personas enfermas, a veces a costa de pasar poco o nada de tiempo con sus propias familias, y arriesgando su salud.
  4. A otras personas que siguen trabajando en puestos esenciales para que todo lo demás funcione: limpian, cultivan, transportan, reponen, abastecen tu nevera, mantienen activa tu línea telefónica y tu acceso a Internet…

 

¿cómo hacemos llegar los mensajes?

 

 

Fase 1: produces el mensaje, escribes la carta o haces el dibujo.

Fase 2: lo conviertes en material digital, es decir, lo “escaneas” haciéndole una foto con el móvil o guardas un archivo (que ocupe como máximo 1 folio por mensaje, aunque puedes enviar más de un mensaje diferente).

Fase 3: envías tu archivo (foto, documento, etc.) a cartas@redcor.org, y pones en el Asunto alguna de las siguientes opciones, según a quién vaya dirigido:

a. Personas con COVID-19.

b. Personas mayores.

c. Personal sanitario.

d. Otros profesionales.

Fase 4: recibimos tu mensaje, lo clasificamos según los destinatarios y lo hacemos llegar a la persona que lo va a imprimir (si hace falta) y a distribuir.

Fase 5: una persona de RedCor lo hace llegar al centro de destino, y allí nos ayudan a hacerlo llegar a las personas que más lo necesiten.

¿quién puede colaborar?

 

Cualquier persona. Este voluntariado es idóneo para quienes deben permanecer en casa y:

  1. Tienen acceso a un ordenador conectado a Internet.
  2. O tienen papel + bolígrafos + un móvil o tableta (con el que hacer fotos a las cartas escritas).

Quienes os habéis ofrecido para hacer acompañamiento telefónico, por ejemplo, quizá tarden un tiempo en necesitar vuestra ayuda, según haya personas que soliciten este apoyo. Pero mientras tanto, podéis ayudar consiguiendo que vuestro apoyo llegue por otras vías.

 

os proponemos dos tipos de voluntariado

 

  1. Si tienes niños y niñas a tu alrededor, procura involucrarles, propón retos y acompáñales haciendo estos mensajes. Sus contribuciones son muy poderosas para las emociones.
  2. Si no tienes peques, o no puedes involucrarles, hazlo en primera persona. Las palabras o expresiones de personas adultas son también muy valiosas.